Quizá


Quizá mañana se tarde
y el sol se esconda tras nuestras ventanas,
mientras que nosotros solos en nuestra habitación
no encontremos ningún en algún rincón
dónde meternos para no recordar
aquel viejo amor.

Quizá mañana la ciudad se derrumbe
y nuestros corazones deambulen
sobre las ruinas y la incertidumbre,
como náufragos en el mar,
lejos del camino por temor a la verdad.

Así que alza los brazos y emprende el vuelo,
que aunque de noche no se ve el terreno
que tu corazón  ilumine  el sendero
que te ahuyente de la soledad.

Que esta noche es preciso alguno de tus besos
para dar forma a cada uno de mis versos
y bailar la danza del hechicero
aunque creas que es un exceso.

Quizá mañana las radios aúllen
mientras tú, acostada en tu cama, te refugies
de la hecatombe radioactiva del desazón,
mirando por las rendijas
como se pierde todo tu calor.

Quizá mañana  ya sea tarde
y en aquella banca del parque
sólo queden hojas secas,
sombras de las historias muertas
que vuela el viento de nuestro corazón.

Así que ahora es el momento
ven, acércate muy lento,
que aunque esto sea una locura
es mejor que una vida de tortura.

Que ésta noche es imprescindible
cada parte de tu cuerpo,
haciendo de hada realidad las palabras
que empezamos tiempo atrás en un abracadabra.

Ven,
es tiempo,
te quiero,
me muero,
no es un sueño.


*Roberto Noguez Noguez

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