Poemas nocturnos para insomnios diurnos

 
Tú y yo somos lo mismo:
el mismo amor,
la misma pena,
las mismas muertes
el mismo corazón…

***

Escribo tu nombre,
la delgada tinta azul te da forma a la distancia,
no somos nosotros, eres tú, siempre tú entre mis manos.
En las noches  tu soledad me llama
y el silencio de tus labios me acaricia .
La distancia no siempre aparta,
a estas horas las estrellas nos delatan,
gota a gota caen del cielo
como un llanto de dioses lejanos,
como palabras ocultas en el universo.
Cierra los ojos, mira con los dedos,
palpa cada hilo de esta historia,
siente mi corazón en tu pecho,
somos tiempo, verbo,
somos amor… dolor.

***

A los lejos alguien canta,
a los lejos un  clamor
llena la noche
mientras tu duermes
y la oscuridad golpea
las paredes,
arrebatándole el aire
a mi corazón.

***

No te sorprendas si digo
tu nombre en la madrugada,
si me despierto con tu
sombra en mi boca
y gota a gota saboreo
aquel perfume nocturno
que exhalas cuando duermes,
si palpo con mis manos tu misterio
y rompo el silencio fecundo de tu cuerpo.

***

Todo esto es único, irreductible.
como su mirada aquella noche
donde no había nada más que llanto
y sus lágrimas brillaban en su piel de luna
y toda ella no era más que poesía pura,
poro a poro, palmo a palmo,
la noche era un cumulo de versos
y sus labios una flor brillante
en el brocal del pozo de mi alma.
¿Ahora lo entiendes?
Todo aquellos era único… irreductible.

***
Es eso,
verse de pronto reflejado
en una mirara en pleno vuelo
y entonces dejarse caer
desde 20 mil pies de altura
hacia el limbo.
Encontrar un punto azul en el universo,
fecundo de vida,
que no es otra cosa más que amor,
que juega a expandirse y a contraerse
en busca de otros mundos,
otros brazos, otros labios…
así es eso de quererte, amor.

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